sábado, 1 de julio de 2017

FIESTA GAY EN LA CAPITAL DE ESPAÑA.


Hoy, en estos momentos desfilan por las calles de Madrid más de tres millones de personas. 52 carrozas. 60 pancartas. 5 escenarios. 300 actividades culturales… Estas son algunas de las cifras que reflejan la importancia de la manifestación del World Pride, que arrancó a las 17 horas, y que pondrá el broche de oro a una celebración que dejará en la capital de España más 300 millones de euros.

España y concretamente su capital se ha convertido en los grandes referentes de la marca España. Nuestro país lidera el ranking de los países más tolerantes. Madrid es, de cien ciudades de 40 países analizados, la que mayor calidad de vida ofrece a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT), seguida de otros destinos españoles como Barcelona, Sitges, Ibiza, Maspalomas y Valencia.

Es una satisfacción llegar a ver cómo millones de personas se manifiestan alegremente, sintiéndose completamente libres en un país del que no hace mucho se seguía persiguiendo a aquellos que pensaban y vivían escondiéndose para no dar a conocer cuál era su vivencia sexual.

Este mismo viernes, el cineasta Pedro Almodóvar recordaba que el World Pride es "el resultado de una lucha de mucho tiempo". Y es que en Madrid no siempre ha reinado la libertad hacia el respeto a la diversidad de la que disfrutamos esta semana.

Sin ir más lejos, el 19 de junio de 2005, hace apenas 12 años, unas 180.000 personas tomaron las calles de la capital “en defensa del modelo de familia tradicional”. O lo que es lo mismo: en contra de los homosexuales y del matrimonio igualitario.

"Zapatero dimisión", "No al desmadre, queremos madre y padre", "ZP, no soy un experimento, soy un niño", "Sodomía no con mi dinero", o "¿Cambiarías a Juan y Puri por Boris y Zerolo?" fueron algunos de los lemas que entonces corearon los asistentes, entre los que se encontraba la plana mayor del Partido Popular: Ana Botella, Ana Pastor, Ángel Acebes, Eduardo Zaplana, Miguel Arias Cañete, Jaime Mayor Oreja, Federico Trillo, Gabriel Cisneros, Jorge Fernández, Vicente Martínez-Pujalte, Eugenio Nasarre, Andrés Ayala, Manuel Atienza…

A su lado, Antonio María Rouco Varela, ex presidente de la Conferencia Episcopal, con gafas ahumadas, gesto serio, alzacuellos y chaqueta; y otros prelados pertenecientes a la Conferencia Episcopal Hoy, el PP ha enviado a dos componentes de su directiva nacional para no quedar como un partido homófono.

Pero el colectivo gays no olvida y tienen grabada a sangre y fuego la frase pronunciada por el ahora presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando en 2005 dijo que Zapatero quería "hacer lo que no ha hecho nadie por esa manía de parecer moderno" porque "el matrimonio siempre ha sido una institución entre un hombre y una mujer".

Era la época en la que por un puñado de votos los ‘populares’ llamaban “anómalos”, “enfermos” y “deficientes” a los gays.

Pero hoy es también un día de sorpresas cuando hasta Bertín Osborne ha colgado una bandera arcoiris en la puerta de su bar de tapas ubicado en el centro de Madrid, con motivo del World Pride, pero su iniciativa ha molestado a muchos que en las redes sociales recuerdan los chistes de “mariquitas” a los que ha recurrido en la televisión y el teatro para provocar la risa fácil.

 Osborne y Paco Arévalo, compañeros en la obra teatral “En España ya no se pueden contar chistes de mariquitas”, expusieron sus ideas al respecto. "Me cabrea soberanamente que este país haya perdido el sentido del humor. Los humoristas no hacen daño a nadie con intención, nunca, esto es un hecho incuestionable", decía Osborne. Ambos humoristas, como otros, llevan décadas echando mano de chistes homófobos para buscar la carcajada fácil.

El culo contra la pared en Sálvame. En su espectáculo teatral, Bertín Osborne cargaba contra Telecinco, y, en particular, Sálvame, de esta manera: "A mí hace dos o tres años me invitaron para que fuera y me cogió flojo ese día y dije 'pues voy a ir'. Cuando me abren la puerta así del plató y me dicen 'pasa' y miré, dije, 'una mierda, ahí no entro yo'. Ahora, como no había más remedio, ¿qué es lo que hice? Metí el culo contra la pared y fui dando toda la vuelta al plató. El zócalo lo dejé limpio, limpio, limpio", se burlaba el presentador.

Y ahora, este mismo personaje pone una bandera arcoíris en su local para dar a entender que es muy tolerante y que una cosa es el trabajo y otra el respeto a ese colectivo.

Quizás lo que pretende el Sr. Bertin es aprovechar que viene mucha gente y puede hacer también su negocio, olvidando que en 2010, Bertín intentaba hacer escuela en Intereconomía TV, con su programa Los Bertiniños, donde ante un grupo de niños lanzaba sus chistes homófobos: "Niños, mientras no veáis aceite por el suelo...".

En un ambiente festivo, de igualdad y tolerancia vemos a miles de seres entre los que destacamos a policías, militares, jueces, funcionarios, catedráticos… y un largo etc. llegando a la plaza de Neptuno entre banderas, pancartas y atuendos multicolor , después de haber dejado atrás el armario y viviendo plenamente su libertad.

¡! Enhorabuena y que nunca tengan que volver a sufrir la homofobia y la intolerancia en sus vidas¡¡

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